La mezcla de limón y sal es un potente limpiador natural para eliminar óxido en metales. Su acción combinada disuelve la corrosión sin productos agresivos.
Palabras clave
limón y sal, óxido, limpiar metal, corrosión, remedios caseros
Ingredientes
- Limón
- Sal gruesa
- Cepillo pequeño
- Agua tibia
Pasos
- Cortar un limón y cubrir la superficie oxidada con sal.
- Frotar con el limón exprimido.
- Dejar actuar 10–15 minutos.
- Frotar con un cepillo pequeño.
- Aclarar con agua tibia y secar bien.
Consejos
- Ideal para cubiertos, grifos y herramientas.
- Repetir si el óxido es profundo.
- Secar siempre para evitar nueva corrosión.
- Combinar con bicarbonato para brillo extra.
Advertencias
- No usar en metales muy delicados.
- Evitar contacto prolongado con acero inoxidable.
- No mezclar con productos químicos.
Variantes
- Limón + bicarbonato para brillo.
- Vinagre + sal para óxido fuerte.
- Pasta de limón y sal para zonas pequeñas.
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